Por ello, CONFUSAM declaró: Alerta Nacional en cada establecimiento de la atención primaria de Chile, porque “no permitiremos que se desmantele un sistema de salud pública que tanto nos ha costado construir y del cual estamos orgullosos”.

¿Y por qué ocurre esta situación?

No olvidemos que José Antonio Kast se postuló a la Presidencia del país anunciando que haría un ajuste fiscal de 6 mil millones de dólares. Este primer año espera cubrir la mitad de esa cifra y en salud el recorte es de 2,5 del presupuesto ministerial.

Específicamente para atención primaria esta primera reducción alcanza a casi 19 mil millones de pesos y se centra en ajustes al Programa de Universalización que pierde 3.947 millones;  al Fondo de Farmacia con 1.651 millones menos y Apoyo a la Gestión Local, que se le quitan 11.187 millones.

Gabriela Flores defendiendo presupuesto para APS en el Senado.

Este nuevo golpe al financiamiento de la salud municipal, denuncia la presidenta de CONFUSAM, Gabriela Flores, se suma al “congelamiento por dos años del per cápita basal y a las alzas en combustibles, profundizando las brechas sanitarias que ya existen, y que serán resentidas por la mayoría de las personas de este país, que se atienden en atención primaria”.

En ese sentido, la dirigenta expresa su categórico rechazo a esta medida, argumentando que solo llevará al “desmantelamiento de la salud pública chilena, cuyos resultados han sido reconocidos a nivel mundial en numerosas ocasiones”.

Los otros recortes

Lo complejo es que este no es el único apretón que vive la atención primaria. Ya hace algunas semanas se supo que más de 40 programas serían restringidos o eliminados en 2027. Y aunque esto se ha negado desde el Ministerio de Salud, resulta difícil confiar si también se dijo que el reciente recorte de 19 mil millones no afectaría la atención de usuarios.

Gabriela Flores enfatiza, a su vez, que para que el país mantenga sus logros sanitarios y avance en el control del cáncer y las enfermedades crónicas, se debe incrementar el presupuesto de atención primaria mediante el aumento del per cápita basal.

 En ese sentido, el estudio más conservador sobre costos del per cápita basal, es el de la Comisión Nacional de Productividad que lo sitúa en $16.322 pesos, reajustado por IPC. Sin embargo, su actual valor solo alcanza a $11.932 pesos, existiendo ¡una brecha de $4.390 pesos!

Por último, la dirigenta reafirma la disposición al diálogo de la organización, pero también alerta  que “no permitiremos que se desmantele la Atención Primaria ni que se vulneren las condiciones que hoy permiten sostener la salud pública en los territorios a través de miles de trabajadores y trabajadoras desde Arica a Magallanes”.